Lautaro, epopeya del pueblo mapuche






Lautaro o Leftraro (en voz mapuche), de Isidora Aguirre, Primer Premio Nacional de Dramaturgia, Carlos Dittborn 1982, narra poética y musicalmente la epopeya del pueblo mapuche y la guerra larga de la Araucanía, cobró realce en esta oportunidad con la puesta en escena que brindaron los actores del TENOR. El canto de amor a las raíces del mapuche, dio la visión de un pasado glorioso en los parlamentos. Las voces y el montaje sobrio con que el director remontó al espectador hacia las umbrías selvas del Arauco indomado, se ajustó a una realidad impresionante.
Lautaro se estrenó en el año en el año 1983 con el siguiente reparto: Waldo Núñez, Carlos Villagra, Sonia Sepulveda, Guillermo Ward, Hugo Espinoza, Ana Marambio, Juan Carlos Peralta, Patricio Márquez , entre otros. Luego la historia de la araucanía se vuelve a montar el año 1992 para los 500 años de América con el siguiente elenco: Carlos Villagra, Sonia Sepúlveda, Guillermo Ward, Luisa Jorquera, Sonia Castillo, Félix Manzo, Tommy Rojas, Reinaldo Pulgar, German Olcay, Diego Portales, Belford Vilca y Mabys Fernández.

Kuyaskay, leyenda andina



Porque somos Norte-Vida
El Teatro del Norte (TENOR), estrena “Kuyaskay” de la poetisa local Iris Di Caro, con el convencimiento de estar haciendo un aporte al desarrollo de la dramaturgia regional, tarea que habíamos cumplido solo a nivel de teatro infantil.
El montaje de esta obra significa para “el TENOR” ahondar en la búsqueda del conocimiento del hombre y su entorno, objetivo fundamental de la compañía, y en esta oportunidad con profunda emoción porque estamos tras los pasos de nuestras raíces y de las etnías que conforman al hombre de nuestra raza americana.
“Kuyaskay” es una hermosa historia de amor, envuelta en un manto de poesía nortina, que el tenor ha tratado de sentirla suya y por eso buscó la asesoría de antropólogos, arqueólogos y estudiosos de lo nuestro, para encontrar la verdad de los personajes que nuestra intuición artística no alcanza a delinear.
Para aquellos que buscan respuestas del por qué de las cosas, queremos decirle que el Tenor estrena “Kuyaskay”… porque es una obra nuestra, porque es una historia de amor, porque nos permite encontrarnos con nuestra identidad, porque queremos que no se olviden de la gente de piel y alma morena, herederos de una cultura milenaria, que hoy tiende a desaparecer. Porque pensamos que detrás de esta historia está la raíz, el misterio y el origen del hombre americano. Y porque nosotros somos norte-vida.

Guillermo Jorquera Morales
Director
Cartas sobre Kuyaskay
Trascripción de 3 (tres) cartas enviadas con motivo del estreno de la obra “Kuyaskay” por el actor nacional Ramón Núñez Villaroel académico de la Escuela de Teatro de la Pontificia Universidad Católica , Santiago-Chile más un articulo salido en El Mercurio de Santiago.

Rivano, el autor más representado

De Luis Rivano, más conocido como “Paco” el TENOR estrenó cinco obras de su autoría, remontando “El Gásfiter en Sociedad” y “El Rucio de los Cuchillos”.

Rivano asistió a todos los estrenos realizados en Iquique. Compartiendo sus experiencias, sus procesos de creación, sus observaciones sobre sus obras realizadas por otras compañías del país. Igual que sus personajes fue directo y sin dobleces.

Cronología teatral de Rivano en Iquique.

·
En 1979, Te llamabas Rosicler. Sala Baquedano
· En 1983, Los Matarifes. Sala Sotomayor
· En 1985, Un Gásfiter en sociedad. Sala Sotomayor
· En 1986, Un Gásfiter en sociedad. Sala Sotomayor
· En 1986, ¿Dónde estará la Jeannette?. Sala Sotomayor
· En 1989, Te llamabas Rosicler. Teatro Municipal
· En 1990, Un Gásfiter en Sociedad. Teatro Municipal
· En 1993, El Rucio de los Cuchillos. Teatro Municipal
· En 1997, El Rucio de los Cuchillos. Teatro Municipal

Te llamabas Rocicler


1979, con Gloria Jimenez
1988, con Ivonne Rámirez

Rivano y Rosicler


Creo que la mejor forma de definir al autor y a la obra es repitiendo el pensamiento de Tabarín y del escritor, poeta y periodista, Hugo Goldsack sobre “el fenómeno Rivano”: “Se puede o no estar de acuerdo con esta apreciación, pero pocos podrían cuestionar derechamente el talento de este hombre multifacético, a quien sin pensarse, cabría otorgarle el doctorado Honores Causa de la Universidad de la Vida.

¿Currículum? Sin escuela, casi. A puño limpio se trenza a golpes en todas las esquinas de la miseria. Cae y vuelve a levantarse en esa riña permanente en la que no pide ni da cuartel.”

“Te llamabas Rosicler”, se inscribe, como las novelas y cuentos de Rivano, en una versión muy personal y criolla del más crudo naturalismo. Traduce por lo tanto, el submundo de los fracasados, los empleadillos, las damas venidas a menos, las cabareteras, los pijes ociosos y cobardes…con esta resolución y audacia que le conocemos y admiramos, Rivano ha tomado en vilo esas grotescas y maltratadas criaturas y las ha puesto en escena, sin omitir ninguno de sus defectos, sin cubrir piadosamente sus llagas morales, sin compadecerse por sus llantos y agonías”.

El Teatro Iquique de la Universidad del Norte (TIUN), entrega a su comunidad, una vez más, la obra de un autor chileno; misión que se ha encomendado tras la búsqueda de nuestras propias raíces.

Los Matarifes






Los Matarifes es una pieza teatral clasificada dentro del neorrealismo. Nos muestra a sus seis personajes caracterizados por los actores Rosa María Pozo, Francisco Pinto, Juan Carlos Peralta, Jorge Bugueño, Sonia Sepúlveda, Patricia Carvajal y Carlos Villagra como seres producto de su estrato social, que observan la conducta y el lenguaje adquiridos en el ambiente en que viven.
La grata velada de estreno de la pieza se vio realzada con la asistencia del conocido autor teatral Paco Rivano que viajó especialmente desde la capital para estar presente en este acto, que contó además con la presencia de las autoridades locales y de los habitués que vibraron con el arte escénico llevados a las tablas por el TENOR.

Un gasfiter en sociedad

Escrito en el programa del año 1985

En una de las etapas del montaje del “Gasfiter en Sociedad”, sostuve algunas conversaciones con Luis Rivano, con el propósito de reunir antecedentes que enriquecieran la puesta en escena. De esa conversación recuerdo algunas frases: “la verdad es que uno nunca sabe por qué escribe las cosa, el teatro es el arte más parecido al juego. Uno hace teatro porque quiere jugar y llama en auxilio de este juego a sus fantasmas, sus ideas, sus anécdotas y empieza a desarrollar la historia.

Pero los contenidos se van insertando en la obra poco a poco, sólo por la necesidad de confesarse que tiene el autor. Hace hablar a un personaje, pero éste dice lo que uno ha pensado decir. Por un lado existe un aspecto exterior del juego y por otro una cosa interior de confesión. De esta manera yo siento el teatro”.

“El Gásfiter en Sociedad” en una comedia que trata de enseñar que los seres humanos no se forman solamente en la escuela o en la universidad, sino que además es necesaria la experiencia que puedan adquirir a través de una relación amorosa o de amistad”

“Onofre regresa a su medio, porque piensa que el hombre llega a la paz cuando encuentra un lugar donde pueda estar cómodo, de esa manera podrá vivir, expresarse y ser feliz.

Estreno 1985, con Sonia Castillo, Hector Laferte y Carlos Villagra.

Estreno 1990, con Ivonne Ramírez, Germán Olcay y Carlos Villagra.

Luis Rivano es un autor que ha dado al TENOR la posibilidad de conocer a aquellos personajes que, de alguna manera, han impulsado al teatro chileno.

Los personajes populares de Rivano son verdaderos, sentimentales, alegres, dignos, auténticos y consecuentes con su condición de hombre –o mujer- en el mundo en el que hacen su vida.

Hacer a Rivano siempre ha sido para el TENOR una tarea grata, motivante y una suerte de redescubrir su talento siempre “parco, viril, chileno” como lo define Yolanda Montecinos.

Volver a vestirse con los ropajes del Gasfiter tiene características de un regreso, pero ¿la gente puede regresar realmente alguna vez?, porque todas las experiencias son válidas, enriquecen y jamás se olvida, como filosóficamente lo dice Onofre en esta obra.

¿Dónde estará la Jeannette?


Andrés Seguel y Sonia Sepúlveda en ¿Dónde estará la Jeannette? , 1986

“De la marginalidad todos quieren huir y nadie sabe cómo. Unos hacia arriba tratando de escapar a través del escalamiento social, otros simplemente “echándose el pollo p`al puerto”, Santiago es su cárcel, Valparaíso es el espacio abierto hacia el horizonte del mar” (Luis Rivano)

El Rucio de los Cuchillos

Por el teatro-verdad con fe y esperanza.


El elenco del Rucio de los Cuchillos juntos al actor nacional Alfredo Castro

Desaparecer es un término que nos amenaza: aún cuando como justificativo se utilicen argumentos que digan que nada desaparece cuando ha habido existencia feliz, plena, motivadora y formadora.

Y hace tiempo que me ronda esta amenaza; pero, para los que conocen nuestra trayectoria, no me refiero solamente al “TENOR”, sino que me refiero, fundamentalmente, al teatro-teatro. Donde los personajes no se hablen entre sí, no se, miren a los ojos, en donde se baila, se grita, se vuela por los aires y hay que hacer un esfuerzo sobrehumano para saber qué cresta está pasando en el escenario. Pienso, sin embargo, que el teatro-imagen-sonido-acrobacia (“vanguardia”, le dicen) tiene que existir, si no qué haríamos con tanto loco-lindo que hay en este mundo. Ojalá esa búsqueda ayude a nutrir el teatro-teatro.

Y la última vez que estuve en Santiago, viendo teatro por supuesto, llegué a Iquique asustado. Y me propuse firmemente mantener la línea del TENOR en el teatro tradicional.

Y hoy, aferrado a un “Rivano” –otro mosquetero del teatro-teatro- y a un grupo de gente del TENOR que quiso estar conmigo; iniciamos como grupo independiente, un nuevo ciclo en nuestra vida teatral; haciéndole una cachaña doble a la amenaza de desaparecer.

Escrito por Guillermo Jorquera en el programa de la obra.

Los talleres y la comunidad

Talleres de formación, la extensión, el teatro popular y las tres marías y una rosa...

Durante los primeros años el TIUN realizó numerosos talleres de formación teatral, dirigidos a sus propios integrantes y otros a la comunidad con el propósito de cautivar a nuevos actores, actrices y técnicos. Se realizaron talleres a profesores, educadoras de párvulos, jóvenes. Uno de ellos, el más importante, fue el realizado por varios integrantes del TENOR y su director, utilizando el texto “Tres Marías y Una Rosa”. El resultado fue tan sorprendente, el ejercicio pedagógico originó la puesta en escena de la obra con nuevas actrices formadas en este taller. Con esta obra se participó en una serie de festivales nacionales e internacionales.

Otro hito importante fueron las actividades de extensión realizadas hacia las poblaciones y sedes comunitarias de Iquique con obras de corte popular, alegres y divertidas. Se visitó la mayoría de las poblaciones iquiqueñas y pueblos aledaños. De esta experiencia se rescata el compartir con los pobladores una taza de té y un rico sándwich. Aún recuerdamos las función de “Tres noches de un Sábado” en la toma “Los Quitasoles” o las funciones en la Parroquia de la jorge Inostroza.

La Nona, la abuela que no quizo morir

La Nona, de Roberto Cossa ha sido la obra más emblemática y recordada del TENOR en su larga existencia. Debido al éxito de público, esta obra estuvo tres años en cartelera. Partió estrenándose en la sala de calle Sotomayor el año 1987, luego continúo en la sala “Veteranos del 79” y terminó su temporada, luego de reestrenos y reestrenos, en la Sala Mayor del Teatro Municipal a fines del año 89.
Se calcula que debe haber sido vista por aproximadamente unas 15.000 personas. Los recuerdos de ese montaje aún están en la retina de los iquiqueños.

La obra se mantuvo con su elenco inicial salvo dos excepciones: el personaje de “Carmelo”, interpretado por Antonio Sabat fue reemplazando por German Olcay. El personaje de la jovencita “Marta”, fue interpretado por tres actrices en sus diversas temporadas: Patricia Carvajal, Sonia Sepúlveda y Luisa Jorquera.

A propósito de este montaje, escribe el periodista iquiqueño Rodolfo Valencia, "…Por eso da gusto comprobar la tremenda sensación de verdad que adquiere una frase manida y venida a menos, ”a pedido del público”, cuando se la usa para decir que vuelve a escena "La Nona”, producción teatral del grupo TENOR, uno de los montajes mejor logrados de la temporada actual y una de las más importantes tragicomedias interpretadas por el arte escénico local.

Cerca de cinco mil personas la vieron en tres meses de cartelera en una sala pequeña e incómoda. Buen signo. Asistimos, entonces a un reencuentro del teatro con una audiencia cada vez más entendida. Gente que sabe cuando una obra está bien hecha y no solo merece aplausos, sino la máxima distinción: ponerla una vez más en escena, porque el público quiere verla
”.
Guillermo Ward en el rol de la Nona, 1987-1989

A mamá Cora la espera la carroza




Esperando la Carroza, de Jacobo Langsner 1988

Una vez más el Teatro del Norte (TENOR) estrena una obra que llena de risas el escenario: risas que no siempre son de alegría o de sana diversión.
Estas risas tienen, a veces, el sabor amargo de la impotencia, de la cruel verdad que el espectador descubre en su entorno, o el sabor “delicioso” de reírse de los demás. Sin embargo, evitando entrar en profundos análisis, la historia de Mamá Cora es una invitación a reírnos de nuestros propios defectos, de lo que hay en el hombre de generosidad y egoísmo, de modestia y ambición, de verdad y de falsedad.

Pero también es una invitación a reflexionar sobre vivir la vida, con risas de odio o con risas de amor.

El TENOR en su afán de conocer al hombre y su entorno, no sólo ha insistido en estrenar a dramaturgos nacionales, sino que ha tratado de rescatar los valores culturales de este continente conociendo el teatro de nuestros países vecinos, el que de alguna manera nos retrata desde otra dimensión.

Jacobo Langsner es un ciudadano nacido en Rumania el 23 de junio de 1927, radicado en Buenos Aires desde 1958.

En Argentina sus obras han sido premiadas con los mejores galardones, algunas de ellas han sido llevadas al cine como. “Darse cuenta”, “Esperando la Carroza”, “Malayunta” y “Sofía”.

La obra se estrenó en Santiago por el teatro de la Pontificia Universidad Católica de Chile el año recién pasado con un notable éxito. Hoy “Esperando la Carroza” se estrena con Iquique con nuestro elenco local.
El director.

Tommy, la madre avara

Roberto Cossa y la dramaturgia argentina.


No hay que llorar”, 1991
Elenco:
Sonia Sepúlveda,
Ivonne Ramírez,
Jaime Torres,
Patricio Araya,
Germán Olcay
Tommy Rojas, la Madre
El Teatro del Norte, en su permanente afán por conocer al hombre y su entorno; ha pretendido rescatar los valores culturales de la región americana, insistiendo en la dramaturgia nacional; sin embargo, no ha dejado de lado el teatro de los países vecinos y es así como hoy vuelve con una obra del argentino Roberto Cossa, como una forma cierta de alcanzar su objetivo motor.

Este autor es de muy gratos recuerdos para el TENOR, fue muy significativo para la Compañía conocerlo a través de “La Nona”, una de sus obras de mayor éxito a nivel mundial y que el grupo supo poner en escena magistralmente.

No hay que llorar”, fue escrita con posterioridad a “La Nona” y el Teatro del Norte decidió ponerla en escena porque representa una verdad de los hombres, envuelta de la cotidianeidad de nuestro entorno; preocupación permanente del TENOR; y porque postula con singular humor negro, que la avaricia de una sociedad debe desenmascararse violentamente, sin sutilezas sicológicas y desprovista del candor del antiguo teatro.

Esta es la invitación a la reflexión que entregamos con cada uno de nuestros estrenos.
El Director

La ronda del TENOR


TENOR Sotomayor 728

Durante diez años la comunidad iquiqueña, los apoyó en concretar el sueño de tener una casa propia para terminar así con el continuo itinerar de ensayos o funciones en los diversos locales de la Corporación Municipal.

Esta preocupación parte en el año 1983, con una primera carta aparecida en el diario “La Estrella”.

A los años siguientes, la Corporación retira el financiamiento a los montajes, y el patrocinio a la Compañía Teatral. Pero la ciudadanía no se queda indiferente y empieza a enviar "Cartas al Director" del diario La Estrella de Iquique.... y siguen siendo públicadas para que la opinón pública las conozca.
Integrantes del TENOR en ensayo.

No, no voy a llorar

“Los grupos se forman en base a una persona y cuando esa persona se va o se muere, muere también el grupo”. Jaime Torres L. (Septiembre del 2002)

Guillermo Jorquera Morales escribe el siguiente articulo en el Diario “La Estrella de Iquique” del día 28 de febrero de 1996:

"Aunque hoy, he dejado de trabajar en la institución que después de más de trece años de labor prescinde de mi quehacer; por racionalización de la empresa. No, no, voy a llorar.
Aunque, durante todos estos años aprendí a conocer a las personas con las que trabajé, quienes me entregaron su sabiduría para ser mejor. No, no voy a llorar.
Aunque en la primera etapa, en esta institución me enseñaron el concepto, servir; que se internó en mí, haciendo más certera mi entrega apuntando hacia mi comunidad. No, no voy a llorar.
Aunque en la próxima etapa, la lección fue aprender el concepto, respeto. Respetar y ser respetado, por tu trabajo profesional y por el de los demás; para hacer una labor honesta, cabal, consecuente y honrada. No, no voy a llorar.
Aunque los compañeros, de trabajo que allí dejo, serán entrañables para mí. No, no voy a llorar.
Aunque los recuerdos allí vividos, agradables y desagradables, me enseñaron a enfrentar la vida con serenidad y profesionalismo. No, no voy a llorar.
Aunque mis recuerdos lastimen mi memoria por aquellos profesionales útiles, que tuvieron que irse sólo por pensar distinto. No, no voy a llorar.
Aunque en mi recuerdo, aún viven amigos que fallecieron mientras trabajaban para la institución: Cristina, don Jorge, don Carlitos, don José Miguel y el amigo Boris. No, no voy a llorar.
Aunque el teatro, trabajo que yo realizo en beneficio de mi comunidad: motor de mi quehacer, se vea entorpecido, por falta de alguna oportunidad laboral. No, no voy a llorar.
Aunque trabajando en mi búsqueda teatral, siga descubriendo nuevas formas de vida y que tal vez provoque la envidia enfermiza de algunos oportunistas. No, no voy a llorar.
Aunque pienso sinceramente que mi despido, no se debe a una racionalización de la empresa, sino a una irracionalidad inexplicable. No, no voy a llorar.
Aunque a esta Corporación Municipal, le entregué una buena parte de mi vida; la de mi madurez profesional. No, no voy a llorar.
Y aunque, salvo excepciones, “tras la paleteada”, nadie dijo nada. No, no voy a llorar.
Tal vez derrame alguna lágrima, por los verdaderos afectos que allí quedan, por las ilusiones, por los proyectos y especialmente por las amigas que jamás olvidaré. También por aquellas miradas y gestos de reconocimiento que algunos funcionarios me dedicaron cuando cumplía con el rito irremediable de retirar mis pertenencias. Tal vez derrame alguna lágrima cuando piense en aquellas cosas que pude hacer y no hice; y por aquéllas que hice y no debí hacer.
No voy a llorar, porque la vida es así: fría, calculadora, interesada, irracional, y el que no lo entienda, para seguir viviendo tendrá que vivir llorando.
No voy a llorar, porque yo creo en la gente de bien; que hace que la vida sea grata, útil, cálida, futurista y digna de vivirla con alegría, optimismo, esperanza, fe y sin llantos."

Luego de su declaración, la comunidad lo apoyó enviando otros artículos al diario.

Los últimos estrenos...


Si antes era difícil trabajar sin un espacio, sin financiamiento, sin el patrocinio y el respaldo institucional, el TENOR, emprende su odisea como la mayoría de las agrupaciones teatrales locales, ser un grupo teatral independiente y de autogestión.

Igual como todos por amor al arte, sin lugar para ensayar, sin recursos, sin patrocinador, sin un director remunerado y buscando cómo poner en escena algunos trabajos. Cada vez más esporádicos.

Aún así éste fue el periodo de internacionalización del TENOR. Participó en festivales en Chile y en el extranjero: Perú, Brasil, Paraguay, Bolivia con el reestreno de sus obras más emblemáticas: “Tres Marías y una Rosa”, “El Rucio de los Cuchillos”. Unidos ahora por la amistad con una ardiente paciencia enfrentaron el nuevo desafío con el montaje de dos últimos trabajos para éste ciclo de 25 años : Ardiente Paciencia, de Antonio Skarmeta que nos narra la vida de Pablo Neruda y Las del otro lado del río, de Andrés Pérez con un nuevo elenco.

Al otro lado...

La magia de la transformación. El ciclo de veinticinco años de labor teatral de esta agrupación, se cierra en el mismo lugar, en el mismo espacio físico de la Ex-Escuela Nº 5, donde comenzó su trabajo con la Academia Juvenil en el año 1973 (calle Luís Cruz Martínez con Orella).
Se vuelve al mismo lugar para cerrar simbólicamente el círculo vital.
Es así que Las del otro lado del río se estrena por segunda vez en 1998, ahora en la sala "Violeta Parra", de la escuela artística del mismo nombre. Ya en 1986 se habia estrenado con Sonia Castillo, Sonia Pavéz, Carlos Villagra y Waldo Nuñez. En la nueva puesta en escena, solamente está el actor Carlos Villagra, realizando el rol del personaje joven, a diferencia del primer montaje donde interpretó el rol del personaje adulto.

Reparto:

Arcangela: Patricia Carvajal
Jocelyn: Patricia Alville
Guayo: Litto Zúñiga
Fermin: Carlos Villagra

Equipo Técnico:

Escenografía: Manuel Prieto
Iluminación: Andrés Arapio
Operador de sonido: Rodrigo Martínez
Ayudante de dirección: Sonia Sepúlveda

Direccion: Guillermo Jorquera

Los protagonistas

Según definición del diccionario el termino protagonista corresponde al “Personaje principal de la acción en una obra literaria, teatral o cinematográfica o a la persona o cosa que en un suceso cualquiera desempeña la parte principal o la más destacada”.

Para el TIUN-TENOR, los protagonistas fueron los actores, los técnicos y los tramoyas, "su gente". Con esta premisa todos, desde el actor que realizaba el personaje principal hasta el actor o la persona que se ubicaba en la puerta a recibir al público en una función, tuvieron real importancia para “el bien de la producción”. Si el trabajo era óptimo, no era sólo por los actores, sino por el trabajo que se había realizado antes, atrás y después de las funciones. Se aprendió compañerismo, apoyo a la tarea de otros, cada cual cumplía su rol cabalmente, bien hecho, consciente y contento. Su participación en el grupo iba en beneficio directo del trabajo final, -la obra- que se reflejaba posteriormente en la buena critica de la opinión pública.

En estas crónicas del recuerdo teatral del TIUN-TENOR, el público tendrá en su memoria los “rostros” de los actores y de las actrices, de aquellos que conocieron sobre las tablas y los hicieron emocionarse y reír con las historias de otros. Así aparecerán en la retina los personajes interpretados por personas con nombres y apellidos, actores vocacionales casi todos, que en sus años de juventud conocieron el mundo del teatro y continuaron en él por años, se acordaran de: Carlos Villagra, Pilar Lagos, Guillermo Ward, Sonia Castillo, Tommy Rojas, Litto Zúñiga, Sonia Pavez, Ivonne Ramírez, Jaime Bonelli, Ana Marambio, Daniel Lara, Sonia Sepúlveda, Waldo “Chewaldo” Núñez, Ana ”Coto” Colina, Luis “Pipo” Guzmán, Gloria Jiménez, Juan Carlos Peralta, Maria Eugenia “Pely” Álvarez, Eloisa Demiere, Reinaldo Pulgar, Irma Astudillo, Germán Olcay, Rosa Maria Pozo, Dennis Howard, Blanca Saavedra, Patricia Carvajal, Francisco Pinto, Blanca Romero, Héctor “Tito” Laferte, Patricia Alville, Isabel Pizarro, Patricio Araya, Oriana Puch, Andrés Segel, Aída Rueda, Félix Manzo, Magaly Medina, entre tantos otros más, como de algunos que sólo tuvieron participación en uno o dos montajes y no continuaron en esta vida teatral.


Aun cuando todos merecen páginas y reconocimientos especiales porque todos desde su particularidad dejaron una huella imborrable. El destacar a algunos del grupo se debe a su trayectoria y su permanencia en el TIUN-TENOR, a su importancia como intérpretes, a su entrega y dedicación, como también por esa imagen pública que aún permanece en la retina iquiqueña.